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¡Queridos viajeros!

¡Queridos viajeros!

En Sevilla Now! estamos de enhorabuena, y es que por fin podemos comenzar a compartir con vosotros todo tipo de vivencias, experiencias, datos, anécdotas… a través de nuestro Blog.

Pretendemos que este sea un instrumento de comunicación que nos acerque un poco más a todos vosotros, para que, ya sea antes o después de la visita, nos tengáis siempre presentes.

Como decíamos, a través del Blog iremos compartiendo publicaciones variadas, algunas con datos más científicos, otras más personales, algunas anécdotas divertidas, en fin, un poco de todo.

Uno de los elementos que sin duda caracteriza a la ciudad de Sevilla es su mezcla, en lo cultural, en lo artístico, en lo gastronómico… Así que, de alguna manera, escribiendo estas líneas también estamos homenajeando a nuestra gran ciudad, y a su particular manera de ser, de vivir y de sentir.

Debido a que se trata de nuestra primera publicación, no se nos ocurría mejor manera de comenzar que hablando un poco sobre los orígenes de la ciudad de Sevilla. Por último, queremos recordaros que podréis hacernos todo tipo de sugerencias si tenéis alguna preferencia por tratar algún tema, os aseguramos que las tendremos muy en cuenta.

Sevilla: Los orígenes.

José María de Mena, en su fantástica obra Historia de Sevilla, nos habla de la “relativa modernidad” del suelo sevillano, lo cual motivó que no existieran en este emplazamiento asentamientos paleolíticos, pues hasta aquí llegaba el famoso Lago Ligustino –los restos de este lago podemos observarlos todavía hoy en las actuales marismas-. Para comprobar hasta qué punto ha cambiado el nivel del suelo en la ciudad, os animamos a visitar la calle Mármoles, donde, encajonadas entre las viviendas actuales, podremos encontrar tres impresionantes columnas de época romana, que nos señalan perfectamente a qué altura se encontraba la antigua superficie hispalense.

La construcción más antigua podríamos hallarla bajo los cimientos de lo que fue el Palacio de Yanduri, en la actual Puerta de Jerez, se trata de un antiguo monumento funerario prehistórico, del período neolítico. Pero los hallazgos que datan de esta época son de construcciones dispersas, en asentamientos rurales, no podemos considerar todavía que existiera un núcleo urbano.

Los tartesios, pueblo rodeado por un halo de cierto misticismo, procedentes de África, habitaron en los alrededores de Sevilla entre el 1200 y el 500 a. de C. aproximadamente y nos dejaron, entre otros, el fabuloso legado del Tesoro del Carambolo –sobre el cual hablaremos más adelante en futuras publicaciones-, que fue hallado escondido en el campo, en una localidad muy cercana a Sevilla. Sin embargo, aunque anduvieron cerca, tampoco fueron los Tartesios los quienes fundaron la ciudad, debido a que aún se encontraba esta zona bastante inundada por el mencionado lago Ligustinus o lago Ligur.

Parafraseando de nuevo a José María de Mena “ El Lago Ligustinus redujo su tamaño y emergieron tierras ribereñas…Quizás lo primero que emergió fue una isla, comprendida entre dos brazos del río, que irían respectivamente por Alameda de Hércules- Tetuán- Avenida, y por Ronda de Capuchinos- Menéndez y Pelayo- San Fernando, actuales”.

Si visitáis Sevilla os recomendamos pasear, de día o de noche, por la zona de la Alfalfa, en la que podréis ver el auténtico ambiente sevillano en lugares como El Chiringuito o La Taberna El Coto, bares pequeños en tamaño pero en los que se respira un ambiente muy auténtico. Cuando andéis por esta zona, recordad que tenéis a tan sólo unos metros la Cuesta del Rosario –por cierto, una de las pocas cuestas de Sevilla, que en líneas generales es bastante plana- recordad entonces, queridos viajeros, que estaréis pisando la zona más antigua de la ciudad.

Pero, volviendo a la temática principal de esta publicación ¿Quién fundó Sevilla? La mayoría de historiadores parece estar de acuerdo en que el primer asentamiento proviene de época fenicia, constituyéndose como factoría comercial, para enlazar las zonas interiores del territorio con el Mar Mediterráneo, a través del río Guadalquivir. Aquí la realidad comienza a fundirse, como suele ocurrir, con el mito. Existe la legendaria historia de un navegante fenicio llamado Melkart, el cual remontó el río antes nombrado, consiguiendo establecer un monopolio comercial en la zona –probablemente de pieles de toro- también se le atribuye el hallazgo de minas de plata. Las hazañas de este antiguo explorador y navegante lo convirtieron en una auténtica leyenda para su pueblo, transformándole en héroe y posteriormente en un verdadero dios. Esta deidad fue adoptada por la cultura griega, otorgándole el nombre de Herakles, que más tarde también sería asimilada por Roma, cuyo nombre fue entonces modificándose hasta convertirse en aquel que hoy en día conocemos como Hércules.

Las referencias a Hércules son abundantes en la ciudad, pudiéndolo encontrar en diferentes lugares como la Plaza de San Francisco y otros muchos, ¡no os lo perdáis en nuestras rutas!

A continuación os mostramos algunos de los testimonios de historiadores antiguos que hacen referencia a esta mitológica fundación de la ciudad:

“Hércules el egipciano fundó a Sevilla cuando vino a esta comarca.”

– Beroso.

“Hércules recorrió el África y llego al Estrecho de Gades –Estrecho de Gibraltar actual- por donde penetró en España y fundó a Sevilla.”

– Diodoro Sículo.

“Gerión –rey de los Tartesios, posible dueño del Tesoro de El Carambolo- fue muerto por Hércules.”

– Heródoto.

“La tradición de que Hércules fundó a Sevilla en ella y en los autores referidos, que no parece digna de reprobar.”

– Rodrigo Caro.

Si visitamos la Alameda de Hércules, lugar que sin lugar a dudas os recomendamos, ideal para comer, tomar un café, una copa o escuchar música en directo – ya hablaremos en otros posts sobre esta zona tan alternativa y peculiar- os recibirán dos enormes columnas –estas columnas provienen de la ya mencionada calle Mármoles-, presididas una por Hércules, y la otra por Julio César, otro de los personajes que marcaron un antes y un después en el transcurso de los acontecimientos de su tiempo, y quien también dejó su huella en la antigua Híspalis. Considerado incluso por algunos historiadores como el verdadero fundador de la ciudad, estas tesis han sido puestas en duda por las recientes investigaciones del catedrático de Historia Antigua Antonio Caballos Rufino, quien atribuye estos méritos al procónsul Gayo Asinio Polión.

Esta es tan sólo una breve síntesis sobre el origen de una ciudad de leyenda, en la que personajes míticos y reales forjaron su majestuosa Historia, la cual os invitamos a conocer de la mano de Sevilla Now!

No os lo perdáis, ¡os esperamos!

 

José Naranjo Río-Miranda.

Historiador y guía turístico de Sevilla Now!

 

FUENTES:

Caballos Rufino, Antonio. Itálica y los italicenses: aproximaciones a su Historia. Sevilla: Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, 1994.

De Mena Hernández, José María. Historia de Sevilla. Ed. S. Rafael. Sevilla, España. 1972.

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